domingo, 23 de junio de 2013

El otro lado.... de la crisis

Para romper un poco el hielo, el primer tema que vamos a tratar va a ser uno de los que todos los medios de comunicación hablan, pero del que realmente nadie consigue sacar nada en claro... Por eso vamos a verlo desde otra perspectiva, a mi parecer, bastante interesante, y sobre todo de una manera distinta de como se trata todos los días y en relación a un país en el que la crisis lleva presente más de cincuenta años.

Cinco años después del comienzo de su comienzo, la crisis económica sigue dando de qué hablar. Cuba, un país aislado comercial y políticamente lleva viviendo su propia crisis más de cincuenta años, sin dar mucho que hablar en la que actualmente vive gran parte del mundo. Otra visión, otras formas… crisis.
       
Cuba. Uno de los destinos turísticos más solicitados del caribe, playas paradisíacas, una gastronomía exitosa, sin duda, una de las mejores herramientas que puede tener un país para sacar adelante su economía, y más en el siglo XXI donde el  sector servicios se ha convertido en el más privilegiado. Por desgracia, se trata de un país inmerso en una constante crisis social, política y económica de la que no muchos saben profundizar, y de la que sin embargo, todos  llevan esperando soluciones básicas para poder llevar una vida, al menos, normal.
A priori puede parecer que Cuba no es un país que pueda compararse con España o con cualquier otro país  que hoy en día está sufriendo la crisis económica, por la Dictadura que viven los cubanos desde hace más de cincuenta años. Sin embargo, no son pocas las similitudes que se pueden encontrar actualmente entre estos dos países, y que, casualmente, o no,  llevan a un mismo origen… Estados Unidos.

Cuba.
Está claro que la situación económica en Cuba es pésima, debido al bloqueo que sufre por parte de los Estados Unidos, aislándola de cualquier tipo de facilidad interna o comercial. Estados Unidos mueve los hilos de la marioneta de Cuba, haciendo de ella un país de esclavos en el que todos los beneficios van destinados para ellos, mientras que la situación interna queda totalmente aislada y desprotegida, y en la que los ciudadanos no pueden actuar.




España.

En España, la situación es parecida. La crisis económica, que comenzó en Estados Unidos, extendida ya  por toda Europa, ha hecho que quede igualmente desprotegida y aislada, debido a que Alemania es quien mueve nuestra marioneta y quien recibe todo el trabajo que aquí se desarrolla, unido al “libre mercado”, que más que libre, debería llamarse “mercado del interés”, ya que las relaciones comerciales entre unos y otros no son precisamente para equilibrar o mejorar tanto el país exportador como el importador, si no que se trata de intereses políticos en la mayoría de los casos.
 Aquí es donde entra la cuestión política, muy presente también en el tema de la crisis económica. La división del mundo entre los Estados Unidos y La Unión Europea ha hecho más difícil aun la situación general.
“Cuba  sabe vivir sin Estados Unidos, lo que no hace nadie”.
De forma paralela se puede establecer también la división entre los Estados Unidos y Cuba,  la que produjo la constante crisis que sufre este país, que de no sufrir el bloqueo, se trataría de una de las mayores inyecciones turísticas de América Central y Sudamérica. La visión interna del país, en cuanto a la política y la economía, es bastante conformista y patriota, ya que incluso algunos afirman que “Cuba  sabe vivir sin Estados Unidos, lo que no hace nadie”.
Descontrol general.

Otro aspecto que cabe mencionar y que crea una relación en la crisis de ambos países se encuentra en las modificaciones  que se han llevado a cabo en educación, en sanidad, etc. En España, los hospitales, que cuentan con unas magníficas instalaciones, tecnología avanzada, etc.,  y con personal cualificado para desarrollar su labor correctamente, debido a la falta de dinero para financiarlos, se han quedado obsoletos por el despido de muchos de ellos, quedando faltos de personal y con los pacientes desatendidos. Por el contrario, en Cuba, donde se encuentran muchos de los mejores médicos que existen, los hospitales, también debido a la crisis (agravada aún más por la de nuestros días) no cuentan apenas con la mínima higiene que se podría esperar en un lugar así, hasta el punto de que cada paciente tiene que  llevar sus propias sábanas y cubos de agua para lavarse.
Los problemas y la situación son claros. Tanto en Cuba, como en Europa y el resto del mundo, se sigue buscando una solución que se ajuste a alcanzar el equilibrio económico y combatir la pobreza y los problemas relacionados con la economía; cada uno en su medida, ya que aquí las soluciones no serían las mismas para Cuba que para España, pero que, indagando un poco, se ve como una posible solución para unos, es sin embargo, el problema del otro.
Esto es el capitalismo. Presente en España y ausente en Cuba. Empresas versus Estado.
Unos y otros necesitan soluciones. Soluciones que acaben con la desesperación de vivir el día a día sin saber en qué situación estarán mañana o si podrán llevarse a la boca algo para comer. Es necesario un cambio de mentalidad general que ayude a desarrollar soluciones, que probablemente, lleven el nombre del pueblo.
La solución.

¿Cuál es esa solución? Teniendo en cuenta ambos países parece claro establecer que esta solución no se encuentra ni en el capitalismo, ni en el Estado. Quizá una relación eficaz entre ambas podría dar con la clave del auge económico y el fin de la crisis, aunque con una dictadura y con una democracia manipulada por “los de arriba”, parece difícil ver la salida del largo túnel que estamos atravesando.  
Analizando la situación actual de ambos países y dejando un poco de lado las tensiones políticas y los intereses propios, inmigrantes cubanos residentes en España, afirman que  sería positivo una especie de cumbre o reunión pacífica y sin rencillas en la que participaran distintos representantes de los países que tuvieran problemas totalmente diferentes, pero a la vez, tan semejantes como los analizados de España y Cuba, y así, sacar algo en claro, y poner en marcha soluciones de una vez por todas que puedan poner fin a estos duros años que todos estamos viviendo.

Extrapolando las diferentes opiniones sobre la crisis, se puede ver que no todo el problema fueron las hipotecas o los bancos, hay muchos otros aspectos que llevan en crisis más tiempo, y que ahora es cuando están saliendo a la luz. Ahí es donde hay que actuar.                       

Espero vuestras opiniones. 
¡Hasta pronto!                                         

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