Cinco
años después del comienzo de su comienzo, la crisis económica sigue dando de
qué hablar. Cuba, un país aislado comercial y políticamente lleva viviendo su
propia crisis más de cincuenta años, sin dar mucho que hablar en la que
actualmente vive gran parte del mundo. Otra visión, otras formas… crisis.
Cuba.
Uno de los destinos turísticos más solicitados del caribe, playas paradisíacas,
una gastronomía exitosa, sin duda, una de las mejores herramientas que puede
tener un país para sacar adelante su economía, y más en el siglo XXI donde
el sector servicios se ha convertido en
el más privilegiado. Por desgracia, se trata de un país inmerso en una
constante crisis social, política y económica de la que no muchos saben
profundizar, y de la que sin embargo, todos llevan esperando soluciones básicas para poder
llevar una vida, al menos, normal.
A priori puede parecer
que Cuba no es un país que pueda compararse con España o con cualquier otro
país que hoy en día está sufriendo la
crisis económica, por la Dictadura que viven los cubanos desde hace más de
cincuenta años. Sin embargo, no son pocas las similitudes que se pueden
encontrar actualmente entre estos dos países, y que, casualmente, o no, llevan a un mismo origen… Estados Unidos.
Cuba.
Está
claro que la situación económica en Cuba es pésima, debido al bloqueo que sufre
por parte de los Estados Unidos, aislándola de cualquier tipo de facilidad interna
o comercial. Estados Unidos mueve los hilos de la marioneta de Cuba, haciendo
de ella un país de esclavos en el que todos los beneficios van destinados para
ellos, mientras que la situación interna queda totalmente aislada y
desprotegida, y en la que los ciudadanos no pueden actuar.
España.
En España, la situación
es parecida. La crisis económica, que comenzó en Estados Unidos, extendida ya por toda Europa, ha hecho que quede igualmente
desprotegida y aislada, debido a que Alemania es quien mueve nuestra marioneta
y quien recibe todo el trabajo que aquí se desarrolla, unido al “libre
mercado”, que más que libre, debería llamarse “mercado del interés”, ya que las
relaciones comerciales entre unos y otros no son precisamente para equilibrar o
mejorar tanto el país exportador como el importador, si no que se trata de
intereses políticos en la mayoría de los casos.
Aquí es donde entra la cuestión política, muy
presente también en el tema de la crisis económica. La división del mundo entre
los Estados Unidos y La Unión Europea ha hecho más difícil aun la situación
general.
“Cuba sabe vivir sin Estados Unidos, lo que no hace
nadie”.
De forma paralela se
puede establecer también la división entre los Estados Unidos y Cuba, la que produjo la constante crisis que sufre
este país, que de no sufrir el bloqueo, se trataría de una de las mayores
inyecciones turísticas de América Central y Sudamérica. La visión interna del
país, en cuanto a la política y la economía, es bastante conformista y patriota,
ya que incluso algunos afirman que “Cuba
sabe vivir sin Estados Unidos, lo que no hace nadie”.
Descontrol
general.
Otro aspecto que cabe
mencionar y que crea una relación en la crisis de ambos países se encuentra en
las modificaciones que se han llevado a
cabo en educación, en sanidad, etc. En España, los hospitales, que cuentan con
unas magníficas instalaciones, tecnología avanzada, etc., y con personal cualificado para desarrollar
su labor correctamente, debido a la falta de dinero para financiarlos, se han
quedado obsoletos por el despido de muchos de ellos, quedando faltos de
personal y con los pacientes desatendidos. Por el contrario, en Cuba, donde se
encuentran muchos de los mejores médicos que existen, los hospitales, también
debido a la crisis (agravada aún más por la de nuestros días) no cuentan apenas
con la mínima higiene que se podría esperar en un lugar así, hasta el punto de
que cada paciente tiene que llevar sus
propias sábanas y cubos de agua para lavarse.
Los problemas y la
situación son claros. Tanto en Cuba, como en Europa y el resto del mundo, se
sigue buscando una solución que se ajuste a alcanzar el equilibrio económico y
combatir la pobreza y los problemas relacionados con la economía; cada uno en
su medida, ya que aquí las soluciones no serían las mismas para Cuba que para
España, pero que, indagando un poco, se ve como una posible solución para unos,
es sin embargo, el problema del otro.
Esto es el capitalismo.
Presente en España y ausente en Cuba. Empresas versus Estado.
Unos y otros necesitan
soluciones. Soluciones que acaben con la desesperación de vivir el día a día
sin saber en qué situación estarán mañana o si podrán llevarse a la boca algo
para comer. Es necesario un cambio de mentalidad general que ayude a desarrollar
soluciones, que probablemente, lleven el nombre del pueblo.
La
solución.
¿Cuál es esa solución?
Teniendo en cuenta ambos países parece claro establecer que esta solución no se
encuentra ni en el capitalismo, ni en el Estado. Quizá una relación eficaz entre
ambas podría dar con la clave del auge económico y el fin de la crisis, aunque
con una dictadura y con una democracia manipulada por “los de arriba”, parece
difícil ver la salida del largo túnel que estamos atravesando.
Analizando la situación
actual de ambos países y dejando un poco de lado las tensiones políticas y los
intereses propios, inmigrantes cubanos residentes en España, afirman que sería positivo una especie de cumbre o reunión
pacífica y sin rencillas en la que participaran distintos representantes de los
países que tuvieran problemas totalmente diferentes, pero a la vez, tan
semejantes como los analizados de España y Cuba, y así, sacar algo en claro, y
poner en marcha soluciones de una vez por todas que puedan poner fin a estos
duros años que todos estamos viviendo.
Extrapolando las
diferentes opiniones sobre la crisis, se puede ver que no todo el problema
fueron las hipotecas o los bancos, hay muchos otros aspectos que llevan en crisis
más tiempo, y que ahora es cuando están saliendo a la luz. Ahí es donde hay que
actuar.
Espero vuestras opiniones.
¡Hasta pronto!